jueves, 26 de abril de 2018

ERZSEBET BHATORY

LOS DEVORADORES DE SOMBRAS

Selección de personajes mitológicos


Convivimos desde tiempos remotos con personajes mitológicos.

Buscando información de perfiles entre asesinos seriales, me encontré con la historia tan cruel como original. Erzsebet Bhátory (1560-1614) la llamada “Condesa sangrienta”. 
Con sólo nombrarla me abruman los nombres de 650 jóvenes mujeres entre 12 y 18 años que la Condesa ordenó matar, convencida que la sangre de las desdichadas le conservaría la bellaza y juventud para siempre. 

Practicó una serie de artilugios de tortura que la llevaron al primer lugar entre los asesinos más nombrados y fue sin duda motivo de admiración por más de uno de ellos. 
Estos personajes tienen hambre de “identidad”. A veces no pueden satisfacer sus necesidades y buscan en las sombras una conducta que los ayude a tener el favor de los dioses, la inmortalidad o el “aliento divino” de Prometeo. 
Según crónicas palaciegas, “La Báthory” se valió de una cómplice: “La virgen de hierro”. Ésta era un autómata mecánico con cuerpo de mujer, la cual abrazaba a sus víctimas y mientras sonreía, clavaba puñales desde sus senos a las infortunadas ninfas. 
La bella y fría condesa húngara Erzsabet, solía sentarse con un níveo vestido bajo una jaula de hierro, mientras jóvenes eran torturadas con puñales y puntas hasta desangrarse; dicha sangre se escurría sobre su vestido tornándolo rojo, entonces, satisfecha se retiraba hacia sus aposentos. 

Este comportamiento tan inverosímil, me trajo a la memoria un personaje mitológico: el Peritio (1), que Borges nombra como uno de los seres imaginarios. El Peritio es enemigo del género humano. Este ser que algunos dicen que tiene las plumas de un color que va desde el celeste al verde oscuro, se baña con la sangre de su víctima hasta que sus plumas quedan teñidas de rojo, convencido que con esto obtiene el favor de los dioses, huye hacia las alturas. 
Tienen la particularidad que cuando los ilumina la luz del sol, no proyecta su propia figura, sino la sombra de la víctima que acaban de matar. 
Me pregunto ¿Qué sombra proyectaría la condesa Báthory cuando le daban los rayos del sol? Con seguridad no sería humana ¿De algún ser mitológico tal vez?... Dicen que ningún arma detiene al Peritio, pero queda el consuelo que no pueden matar a más de un hombre. 

En este punto es donde el ser mitológico se vuelve humano y la mujer vampiro, sadomasoquista y sedienta de juventud se transforma en ser imaginario.



(1): “Los Peritios habitan en la Atlántida y son mitad ciervos, mitad aves. Tienen del ciervo la cabeza y las patas. En cuanto al cuerpo, es un ave perfecta con sus correspondientes alas y plumaje. (...)Se los ha visto a gran altura en las Columnas de Hércules.”

Jorge Luis Borges – El libro de los seres imaginarios.

Mónica Marchesky
Publicado en revista de creación Adamar (España)

lunes, 23 de abril de 2018

La tecnología, un sobreviviente apocalíptico



La tecnología: un sobreviviente apocalíptico
Mónica Marchesky


“El black mirror —espejo negro— del título es lo que usted encontrará en cada pared, en cada escritorio, en la palma de cada mano: la pantalla fría y brillante de un televisor, un monitor, un teléfono inteligente”
Charlie Brooker, The Guardian

Black Mirror es una serie de televisión británica creada por Charlton Brooker (1971, ) más conocido por Charlie Brooker, escritor inglés, locutor y satírico. La sátira se ve en muchos de los guiones; si bien la serie gira en torno a cómo la tecnología afecta a nuestras vidas, muchas veces estamos frente a la ironía de su aplicación.
Es inquietante como logra aunar una tecnología de avanzada, futurista y no por eso tan lejos de lo que estamos viviendo hoy, con la parte más oscura del ser humano, con los instintos más primitivos. ¿Lograremos en algún momento ser parte de esa tecnología? Hay muchas dudas al respecto. Según el físico teórico Michio Kaku, el hombre volverá a las cavernas. Y el escritor Ray Bradbury aseguraba que el hombre volverá al papel. Esto, traducido a nuestro universo quiere decir que una mala aplicación de la tecnología asociada a nuestra vida, terminará por destruirnos. Punto neurálgico de black mirror.
La serie no es consecutiva, sus capítulos son distintos, así como también los directores y los actores, de ahí esa forma tan atractiva del formato.






The National Anthem (El himno nacional) Es el primer capítulo de la temporada 1, se estrenó el 4 de diciembre de 2011. El actor londinense Rory Kinnear interpreta al Primer Ministro británico. Este actor es recordado por interpretar al monstruo creado por el Dr. Frankenstein en la serie Penny Dreadful.


El capítulo trata de un chantaje y cómo las redes sociales son cómplices de todo lo que pasa en el mundo. Trata de la exposición en las redes. Cómo los videos se vuelven virales y no podemos detenerlos, una vez que son subidos, es inevitable el bochorno.
Seguimos viendo los capítulos y nos encontramos con un futuro distópico, en un entorno parecido al presente, donde las personas viven en espacios cerrados y automatizados. Las paredes están cubiertas por pantallas de video en la que se proyectan imágenes personalizadas y publicidad. Para ganarse la vida su trabajo consiste en pedalear bicicletas estáticas que producen energía a cambio de "méritos", una moneda virtual que se utiliza para comprar alimentos, bienes, artículos virtuales para su avatar y programas de pasatiempo. Es una exagerada crítica a los programas de entretenimientos.
The Entire History Of You (toda tu historia) Primer capítulo de la segunda temporada. Nuestra realidad transcurre en una realidad alternativa donde la gente registra todo lo que hace, ven o escuchan, en un dispositivo electrónico que se les implanta al nacer detrás de la oreja. Quienes lo equipan luego son capaces de reproducir lo grabado en una pantalla o en sus propios ojos. Este capítulo fue uno de los más interrogativos a mi entender de la serie, porque se plantea la parte moral de ¿hasta dónde mi vida privada es mía, o ¿mis recuerdos son míos o se comparten? ¿Y si esos recuerdos se vuelven contra mí? Vemos nuevamente la aplicación de la tecnología hacia los seres humanos que se sienten impotentes y son rehenes de su propia creación. “El monstruo ataca a su creador” como en Frankenstein. Tema que se repite en varios episodios.
Transmisores que husmean en nuestras vidas como los "White Bear" que están grabando todo lo que hacemos. No muy lejos de la realidad.
Nos encontramos también con un "Ojo Z" que anima a chicos cuya timidez les impide entablar relaciones. Luego de ver Snowden (película estadounidense que cuenta la vida de Edward J. Snowden, el hacker más sonado de los últimos tiempos) ya quedamos un poco paranoicos; pero luego de ver “Ojo Z”, se sugiere a la población, reforzar la cinta que tapa la cámara de su laptop.




Nosedive (Caída en Picada): Primer episodio de la tercera temporada. Cómo nos obsesionamos con las redes sociales, es una sátira a los me gusta, o deditos para arriba, con los cuales aceptamos o rechazamos a una persona por sus actos, por cómo se comporta en sociedad, en fin, un capítulo tan exótico como realista de los tiempos que estamos viviendo. Si tenemos muchos “me gusta” podremos tener un buen empleo, o comprar una casa, o realizar un viaje, de lo contrario...
Nota: Y por mucho que esto parezca un simple guion de serie futurista, en China ya es una realidad, de hecho, el sistema está funcionando desde hace algún tiempo, pero ahora el gobierno ha sido más abierto con su funcionamiento, indicando que los civiles con malas puntuaciones no podrán abordar trenes ni aviones.
También hay una visión de los jóvenes que viajan solos por el mundo, deseosos de conocer otros lugares y se encuentran de pronto con tecnologías muy avanzadas de las cuales no pueden salir.
Es conocido que los adolescentes pasan horas delante de la pantalla, conectados a la red Internet. Aunque a veces sus juegos se ven complicados con otros intereses y los lleva a perder por completo sus destinos, quedando en manos de extraños.




San Junípero: Con una importante aceptación por parte de la crítica, el cuarto episodio de la tercera temporada que trata de San Junípero, ha obtenido dos premios Emmy, además de otros reconocimientos y nominaciones. La temática se desarrolla en dos tiempos, 1987 y 2040. Vidas pasadas, cargadas por máquinas que les dan a las personas, posibilidades de seguir viviendo eternamente en San Junípero, un lugar paradisíaco, que solo los autómatas pueden mantener en esa virtualidad. Una temática que ha sido tratada por el cine en distintas ocasiones y versiones.
La tecnología aplicada al interés militar es una de las más escalofriantes historias de black mirror. Cómo a través de un software se podría cambiar la realidad y ver una virtualidad donde los enemigos son monstruos que deben ser exterminados. El viejo tema del exterminio de aquellos que no están con la visión de los poderosos.

La temporada 4 es la que ha experimentado un giro en el guion con respecto a las otras. A mi entender se acerca más a las viejas historias de “The Twilight Zone” (1959) conocida en Latinoamérica como “La dimensión desconocida”
U.S.S. Callister: se desarrolla en un ambiente muy parecido a la conocida Enterprise de Star Trek. Surrealista, poco creíble, pero con una connotación a universos Matroska.




Arkangel: cuenta de una madre que, a punto de perder a su hija en un parque, se suma a un programa avanzado de control. Le implantan un chip que le indica su localización y otros datos. Es inquietante la temática y la obsesión de la madre se va haciendo cada vez más opresora, llegando a ajustarle una función del chip implantado que logra pixelar los objetos traumáticos a la niña. La dirección es de Jodie Foster.






Crocodile: Nos recuerda un guion de terror de 1997 “Se lo que hicieron el verano pasado”. La temática es la misma. Una pareja va por la carretera y atropella a un hombre en bicicleta. La compañía de seguros debe comprobar qué ha ocurrido. Todo se va complicando hasta transformarse en una bola de nieve. Con un final sorprendente e inesperado donde vuelve a estar la tecnología presente.



Hang the DJ: trata la temática social de las citas a través de las redes de encuentros. Muy bien llevada la trama y se resuelve de una manera natural e ingenua. Vemos la aplicación tecnológica hacia fines sociales en forma distinta y adecuada a las vivencias de cada uno de los participantes.






Metalhead:  un mundo postapocalíptico donde los autómatas guardianes provistos de un software nos tienen en vilo durante todo el capítulo, el cual es en blanco y negro creando ese efecto añoso y metálico que envuelve la temática.



Black Museum: el último episodio de la cuarta temporada, es el más parecido a las historias mencionadas de la “Dimensión desconocida” son tres historias con el toque tecnológico, futurista y una noción que apareció por primera vez en “Metrópolis” de Friz Lang en 1927.
Todos tocan temas actuales. Estamos conviviendo con la cosa tecnológica, pero proyectados hacia una especulación futurista que nos hace repensar muchas de nuestras acciones en este hoy, tan ávido de respuestas.
Cuestionamientos morales, lo estúpido que podemos llegar a hacer y ser, con un celular y sus nuevas Apps, cada vez más sofisticadas. La esperanza de burlar a la muerte, renacer en otro tiempo, un camino que la humanidad ha querido encontrar siempre. “El ojo avizor del Rey” de la antigüedad son las cámaras de hoy que observan desde los lugares más inverosímiles.
Hace no mucho tiempo decíamos que los insectos serían los que heredarían la tierra, luego salieron a cruce los microbios y las bacterias como otros herederos. Hoy sabemos que además de ellos, los que sobrevivan al Apocalipsis serán nuestros autómatas con células solares. La paciencia es algo que no conocen, y el sol luego de la destrucción, saldrá irremediablemente, hasta que exista.

Mónica Marchesky
Publicado en revista Teoría Omicrón (Ecuador)


CAMINANDO POR EL LÍMITE DE LA CIENCIA FICCIÓN
Mónica Marchesky

MR. ROBOT es una serie de televisión estadounidense, creada por Sam Esmail: guionista, director y productor televisivo. ​ Sin dudas es a nuestro entender, uno de los mejores guiones escritos de los últimos tiempos.  Se estrenó el 24 de junio de 2015.
Ha recibido el Premio Globo de Oro a la mejor serie.
¿Se podría decir que Mr. Robot es ciencia ficción? El universo tecnológico donde se desarrolla la historia, bien puede ser en un presente. Tenemos un ejemplo en Snowden que es una película biográfica, estrenada el 15 de setiembre de 2016 basada en un caso real, dirigida por Oliver Stone y escrita por Stone y Kieran Fitzgerald. Trata de Edward Snowden, un profesional de la informática estadounidense, que filtró información clasificada de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) a los principales medios de comunicación a partir de junio de 2013.
Entonces nos enteramos que estas cosas sí pueden suceder en nuestro universo presente real. Que existen hackers que tienen sus códigos para comunicarse: sombreros de colores, blanco, gris y negro, dependiendo de la calidad y transparencia del trabajo. Algunos ven a los protagonistas de Mr. Robot, como hackers de sombrero gris, porque si bien utilizan sus conocimientos para salvar al mundo, lo hacen de manera totalmente ilegal. Hay todo un mundo detrás de las grandes empresas de comunicación o de insumos tecnológicos. La seguridad informática es una meta que muchas veces no se logra o se logra a medias. Con un protocolo de seguridad encriptado, contraseñas seguras y un sistema de respaldo remoto, se podría alcanzar niveles estándares de seguridad. La protección de datos que antes eran (confidenciales), lleva a las empresas a protegerse de piratas informáticos, a mover continuamente los datos y transferirlos a distintas bases. Nos enteramos que nuestros datos “colgados” inocentemente en la red pueden llegar a lugares inimaginables. La vulnerabilidad de la red Internet es algo que nos hace pensar dos veces antes de involucrarnos.
Un ejemplo de este sentimiento lo vemos en el diálogo de Elliot con la sicóloga: “Sociedad de mierda”:
-¿Qué es lo que tanto te decepciona de la sociedad? –le pregunta la sicóloga.
            -Oh, no lo sé…es porque todos pensamos que Steve Jobs era un gran hombre, a pesar de que sabemos que hizo miles de millones a costa de niños…o puede que sea porque todos nuestros héroes son un fraude. El mundo en sí mismo es una gran mentira. Nos boicoteamos unos a otros con nuestros comentarios de mierda, disfrazándonos con perspicacia. Nuestra red social finge ser algo íntimo. No es que votamos por eso, no con nuestras elecciones fraudulentas, sino con nuestras cosas, nuestras pertenencias, nuestro dinero, no digo nada nuevo, todos sabemos por qué hacemos lo que hacemos. No porque “Los juegos del hambre” nos hagan felices, sino porque queremos estar sedados, porque resulta dudoso no fingir, ¡porque somos cobardes! ¡Sociedad de mierda!
Luego de esto nos enteramos que ese parlamento en realidad es lo que piensa y no lo que dice, en realidad no dice nada, se dice a sí mismo.
El guión de Mr. Robot, nos presenta a personajes que bien pueden ser nuestros vecinos. Elliot Alderson, ingeniero, trabaja en una empresa de seguridad informática. Tiene todas las herramientas necesarias para hacer de su trabajo una causa de buena voluntad. En principio trata de “proteger” a las personas con las cuales simpatiza; pero en determinado momento se cruza en su camino un grupo de hackers que tienen la idea de cambiar el mundo, que quieren destruir a los empresarios de multinacionales que están de alguna forma dominando la voluntad de las personas. Muy idealista, pero muy real. Vemos también la temática de la generación millenials, donde la tecnología para ellos es cosa de todos los días, manejan una terminología asociada a los medios sociales con una naturalidad que nos sorprende. La incredulidad y la no aceptación de los regímenes políticos son parte de su descreimiento hacia la sociedad. Y están seguros de que el mundo cambia de aquí a cinco años, motivo por el cual un puesto en una empresa es un valor agregado hoy, pero puede ser cambiado por otro mañana. Esto lo vemos en el díalogo que mantiene el personaje que representa la estadounidense Portia Doubleday: Angela Moss. Enigmática, ambiciosa, en un papel donde presenta a la mujer dentro de las grandes empresas, con Shayla:
            -¿No estás preocupada? –pregunta Angela a Shayla.
- ¿Preocupada por qué?
-No lo sé. Siempre me preocupo antes de comenzar un nuevo trabajo.
-No. Definitivamente no estoy preocupada. La preocupación es una pérdida de tiempo. Quiero decir, la mierda no funcionó en un trabajo, así que conseguí otro. ¡Eso es todo! Te preocupas mucho, ¿verdad?
-Sí –contesta Angela.
El fin justifica los medios en gran medida y es eso lo que vemos por ejemplo en el personaje que interpreta el sueco Martin Wallström: Tyrell Wellick. Un personaje ambicioso dentro de la Corporación; capaz de matar para conseguir un puesto ejecutivo.
(…) Hice algo tremendo con algo tan simple. Los primeros 10 segundos fueron incómodos, como si estuviera en el limbo, pero después tus músculos se tensan, y ella se retuerce y pelea, pero esa casi llega a desaparecer junto con todo lo demás en el mundo. En ese momento solo estás tú y.… el poder absoluto, nada más. Ese momento está dentro de mí.
La personalidad de Elliot es una de las atracciones de la trama: paranoico, drogadicto, adicto a la morfina, eso hace que se aísle de la sociedad y se vaya metiendo de a poco en un submundo que le va a ser muy difícil salir. Una cosa lleva a la otra y aquella visión del personaje, inteligente, y en parte protector de su entorno, se vuelve cada mes más oscura y caótica. Vemos la caída y deterioro del personaje (héroe) hacia una red de drogas, prostitución y tráfico de todo tipo. En cuanto a los personajes secundarios son movibles, tienen vida, modifican su comportamiento, a veces los vemos en situaciones de mejoría y deterioro a la vez. Son contradictorios, deben tomar decisiones precisas para poder sobrevivir en un mundo estratégico y cruel. Llegan muchas veces a un límite sin escapatoria, en definitiva, son personajes vivos.
Como espectadores, queremos Elliot se recupere, que salga de ese mundo, que vuelva a tener una vida, nos cae simpático a pesar de tener un gesto inexpresivo. Nos metemos en esa cabeza paranoica y salimos una cantidad de veces. En un momento quiere tener un perro, y decimos, caramba que bueno, que gesto, ahora parece que se está volviendo humano, pero en otra instancia vemos que el perrito desaparece, sin pena ni gloria y volvemos a tener un sentimiento de lástima hacia el personaje. Esos altibajos, solo los buenos guiones nos pueden hacer sentir.
En cuanto al tiempo narrativo y el tiempo interno es como un juego. En determinado momento estamos viviendo en la cabeza del personaje su pensamiento como si fuera realidad. Nos acordamos del manejo del tiempo de Ambrose Bierce por ejemplo en el cuento “El incidente del puente del búho” donde realidad y pensamiento se mezclan. A veces no sabemos si lo que estamos viendo es la realidad, son producto de la droga, o es la cabeza del personaje que en su esquizofrenia “rearma” su propia identidad. Un personaje bien delineado, que en la piel de Rami Malek, estadounidense, de origen griego, cobra vida, sufre, descubre, confía, ama, traiciona, recuerda y vive inmerso en su mundo burbuja.
En cuanto al universo que se mueve el personaje, nos preguntamos alguna vez ¿Por qué hay una chica musulmana en la historia? Entonces vamos a la biografía de Sam Esmail y nos damos cuenta que hay muchos puntos de contacto entre el guión y su realidad de escritor en el mundo. Mientras estudiaba, tuvo contacto con el mundo informático y es de familia egipcia y musulmana, de Nueva Jersey. Entonces ese universo ahora nos cierra. Nos cierra además la visión de personajes secundarios marginados, escindidos, que forman parte de una gran minoría.
Entonces, ¿encontramos algo de ciencia ficción en Mr. Robot?, sí encontramos la temática post-ciberpunk. Los personajes se mueven en submundos, muchas veces desagradables y problemáticos, oscuros, sin moral, ilegales y patéticos. La desesperanza es en parte una mirada al futuro, a lo que vendrá. ¿Existirá el amor? ¿Cómo serán las relaciones familiares? ¿Cuánto hay que arriesgarse para conservar un amigo? Existe el tráfico informático. Pero a su vez tienen sus buenas vidas, sus necesidades básicas están colmadas, una característica del post-ciberpunk. Y si bien es una historia proyectiva, transcurre en un futuro cercano. Con referencias y “guiños” como éste, aparentemente inocente grafiti en la pared que hace referencia a 1984 de George Orwel.



Todo este mundo informático, de hackers, de corporaciones y personajes comprometidos socialmente, donde se mueven dentro de Tor (The Onion Router), un tipo de Red Oscura, tiene el broche de oro con la música de la serie a cargo de Frederick MacDonald Quayle más conocido como Mac Quayle. Ganador del Emmy y nominado al Grammy. Actualmente está componiendo la música de "American Horror Story: Cult".
Cuando la música de una serie “se oye” por encima de un buen guion, es algo para tener en cuenta.

Mónica Marchesky
Publicado en revista Teoría Omicrón (Ecuador)



lunes, 15 de enero de 2018

SENTIDOS ALTERADOS

Nunca me atrajo “explicar” los cuentos, pero en este caso, como vi que la crítica había pasado por alto algún detalle, me dedicaré a expresar lo que quiero que vean.
En primer lugar, el cuento es una distopía indirecta: distopía porque si bien hay avances tecnológicos, la visión negativa para el ser humano de esa sociedad se da en el correr del cuento y la trama descripta no es un compendio de enfrentamientos al sistema, sino que el personaje acepta, sin agrado, pero acepta lo que le ha tocado vivir.
Ahora bien, no me gustan los personajes débiles, me gustan los personajes fuertes, pero si era distopía indirecta como me había propuesto realizar desde un principio, ¿Cómo lograrlo sin enfrentamiento? Y seguir siendo una distopía indirecta…
Pues la idea me daba vueltas en la cabeza y no tenía respuesta, hasta que un día, me levanté muy temprano y escuché el canto de un pájaro y para mí fue sublime. Entonces inmediatamente se resolvió el caso.
Sería una distopía indirecta, el personaje no se levantaría contra el sistema, pero, detrás de todos los cánones siempre hay una conspiración. “La Resistencia” es un recurso muy utilizado, que casi siempre dio buenos resultados. Y como esa Resistencia se llame “Nostromo” el resultado sería asegurado. ¿Por qué Nostromo? Bueno, es un guiño a la nave espacial ficticia que aparece en la película Alien, el octavo pasajero. El nombre de la nave a su vez fue tomado de la novela homónima del autor inglés de origen polaco Joseph Conrad "Nostromo. Una historia del litoral".
Entonces ese Nostromo, haría que nuestro personaje que no quería levantarse contra el sistema, termine conspirando, tal vez sin darse cuenta al principio. Y lo que empezó como indirecto, terminaría como directo.
En segundo lugar, hay un tema de robo de información del futuro hacia el presente. Robo de materiales y de tecnología.
En tercer lugar, hay un tema genético, donde los dos personajes masculinos, son gemelos engendrados por el mismo cigoto, pero si bien, se ven iguales, no se reconocen hermanos. No existe ese sentimiento filial de los hermanos.
Véase además toda la temática sobre la contaminación sonora de los avisos callejeros, las actualizaciones sexuales de una prostituta y la estupidez mediática de los celulares, arraigados en la sociedad masa, gris y sin conciencia que caminan como una mentalidad enjambre por las veredas. Y de paso, toda la gama de drogas que son consumidas legalmente.





Mónica Marchesky
Publicado en Ruido Blanco 5 Cuentos de Ciencia Ficción de autores uruguayos.

SENTIDOS ALTERADOS
Una angustia inexplicable lo atrapó justo en el momento que terminaba el diseño molecular del VR16, un aislante que tenía la cualidad de reconstituirse. El mismo sería utilizado para proteger los parches delanteros de las ruedas de los vehículos, actualmente vandalizados. Tenían un sistema de flotación muy costoso que vendido en el mercado negro, era el negocio de los deslizadores y de ladrones tecnológicos de todo lo que se mantenía suspendido.
Silencio, oscuridad total y el olor a humedad de las paredes de la casa de 25 de Mayo 678, escondido debajo de la cama, las baldosas frías pegándose a su piel. Sabía que ese era el último recuerdo que saltaba antes de ser borrada su memoria inmediata. La utilización de humanos modificados genéticamente era un recurso muy apreciado por las corporaciones que trataban de resguardar sus fórmulas de materiales creados en laboratorio. Cada vez que se llegaba a un nuevo material, más resistente y comercializable, los técnicos que habían estado en el proyecto, debían de pasar por un “puesta a punto”.
Los movimientos que realizaba, eran repelido por minúsculas cucarachas electrónicas que lo mantenían prisionero como en una red. No podía asociar una idea, pero lo dominaba la euforia neurotransmisora de la adrenalina. Un frío de muerte le invadió el cerebro. Ya había pasado por esto otras veces, entonces, abandonó su resistencia y dejó que los pequeños monstruos trabajaran.
En un instante las cucarachas metálicas lo liberaron y se encontró solo, en una habitación muy clara. Los elementos que lo rodeaban, se habían retraído hacia las paredes, piso y techo.
 Las pocas imágenes que habían surgido, se fueron tan rápidamente como llegaron.  Sintió cómo las redes neuronales se comunicaban, tratando de buscarse, de conectarse, de sobrevivir en su cabeza.
Primero fue la asociación de palabras a imágenes, luego el reconocimiento de distintos lenguajes. Sintetizó y comprendió los algoritmos de análisis de fotografías, diagramas y videos, memorizó las técnicas para el despliegue visual de información cuantitativa y estructurada.
En la sala de recuperación encontró su ropa, se miró al espejo de cuerpo entero y si bien conservaba buena musculatura, sus ojos denunciaban cansancio. Luego de vestirse, se colocó la gabardina negra que se le adhería al cuerpo y era su sello distintivo y salió a la noche.
La calle era un mar de coches suspendidos a una altura de un metro sobre el nivel de la vía. Una leve llovizna caía como una cortina impenetrable. Muchas luces de neón abrazaban un crepúsculo azul-rojizo. Algunos coches llevaban “enganchados” por cables a jóvenes en patinetas. Esto era todo un problema para los automovilistas. Las bandas urbanas utilizaban este método para robar el material de las ruedas delanteras de los vehículos, que mantenían el equilibrio. Drive metió las manos en los bolsillos de la gabardina y encontró un plástico holográfico con una invitación a un evento. Rasgos asiáticos le proponían una velada inolvidable en el “Pavo Verde”.
Recordó a Nanette, una prostituta de unos treinta años, como él,  que había conocido hacía algunas noches en un bar. Buscó el luminoso y lo divisó entre un mar de avisos de refrescos energizantes. Un par de gorilas musculosos estaban en la puerta, mostró su invitación y sin mirarlos, entró. El lugar era de una altura incalculable, las gradas se elevaban como escaleras hacia el techo, en forma de cola de pavo real y allá arriba, sobre un pedestal, estaba la mujer, con un vestido blanco ajustado al cuerpo y salpicado de rosas rojas. Un tocado de plumas blancas y verdes, artificiales, coronaban la cabeza castaña de cabellos sueltos hasta la cintura. Toda ella era una especie de muñeca que se mantenía tiesa sobre unos treinta metros. Allá abajo y a su alrededor, la multitud en silencio escuchaba su voz de pájaro herido. Toda la escena bañada en luces difusas, hacía el ambiente irreal, como si los espectadores fueran un cementerio de almas amontonadas y grises a la espera de la salvación. En pocos minutos, la música melancólica, dio paso a un ritmo electrónico y las rosas del vestido, saltaron hacia la multitud. Los hombres comenzaron una lucha por atrapar las rosas ya que en realidad eran la última versión de Nanette que ajustadas a sus relojes electrónicos, los harían vivir una experiencia sexual inolvidable. El emisor transmitía una sola vez y luego se desintegraba, pero valía la pena entrar en una trifulca por un acto sexual virtual con una puta asiática.
Salió nuevamente a la calle, sin su rosa. Los luminosos emitían sonidos en distintas frecuencias. Hombres morenos abrazaban a imberbes adolescentes, promocionando una fragancia de abeja transgénica de color dorado. Seres andróginos y albinos manifestaban con gestos que el salmón de la india era el mejor afrodisíaco. Mujeres latinas, de anchas caderas y enormes senos eran ridiculizadas, como yeguas al matadero, en una orden de mal gusto. En contraposición hacían su entrada mujeres lampiñas, de una languidez increíble y estúpida mirada provocadora. Translúcidas de tan blancas, la boca pintada de rojo intenso, hacía que los hombres deliraran como una fruta jugosa donde colocar su humanidad. Los sentidos eran excitados al límite a través de los luminosos, despidiendo aromas afrodisíacos, y sonidos subliminales. Todo este festín, agregados los roces electrónicos entre los coches y los piquetes de los enganches, le pegaron  en el estómago. No podía acostumbrarse a la contaminación sonora. Se colocó sus protectores auditivos y visuales. Era una experiencia distinta, el hueco de los luminosos, ahora grises se multiplicaba en la calle como nichos de muerte. Mientras en las pequeñas aceras, la especie humana, como una masa silenciosa, discurría su vida conectada a mundos mediáticos…
Recorrió un trecho antes de llamar desde el teclado incrustado en su brazo a Tjor, su gemelo, reconocido por su musculatura y una voz profunda. Tjor estaba embarcado en un proyecto de robo de tecnología industrial del futuro. Quedaron de verse en el bar de siempre. Había salido hacía unos días de una misión y no se encontraba muy bien. Andaba errático, malhumorado, irritable, pero aceptó verse con él. Desactivó su bloqueo sonoro y visual ya que dentro del bar no era necesario. Además, el ambiente era un antro en el que Drive se sentía muy a gusto. Fumadores de distintas hierbas se aislaban en cubículos de vidrio con una boca que se abría hacia el techo a cielo abierto. Parecían inmersos en nubes, conversando animadamente, absorbiendo cada uno su propia medicina. Marihuana,  Fenciclidina, Éxtasis, Mescalina, Lsd se visualizaba en la puerta de cada elemento aislante.
Tjor se sentó a su lado en la barra de madera protegida por un polímero sintético, lo miró a través de la franja espejada detrás del barman.  
            -¿Cómo te sientes? –preguntó Drive
            -Como si me hubieran incrustado agujas en el cerebro –contestó Tjor y ¿tu? Supe que estabas en laboratorio de diseño.
            -¡Eufórico! como si hubiera ingerido una gran dosis de droga alucinógena.
            -Es natural, después de la “puesta a punto” –contestó Tjor sin mirarlo.
            -Sí, no me acostumbro –dijo Drive a la vez que un golpe de imágenes lo asaltó. Se sintió flotar y reconoció la tarde de un día cualquiera en un pueblo cualquiera. Recordó la cara ingenua de una adolescente y el fervor de las hormonas fluyendo a borbotones, derramándose en el interior de un coche, mientras un atardecer rojo furioso lograba insertarse entre sus ojos hasta desaparecer. –Tengo recuerdos- agregó.
            -Yo también, pero los míos son con las malditas placas cerámicas superconductoras industriales, me transportan a una experiencia virtual, donde los sentidos están alterados en forma sintética.
            -Mis recuerdos están mezclados no los reconozco –dijo Drive dubitativo- de una invasión alienígena…-agregó.
            -Me encuentro con una maquinaria extraña que me recorre con sus garfios fríos y metálicos, hasta que comienza a incrustarme en la carne, agujas y es cuando el grito me traslada de nuevo a mi punto de origen –dice Tjor.
            -Los alienígenas son seres de aspecto terrorífico, sin ojos, con grandes garras y una cola como pivote. Con una descarga eléctrica de esa cola puede quemarte las entrañas. No tienen piel como la nuestra, son como escamas que forman una capa protectora. Las escamas se comportan de forma increíble ante un láser, se funden, se aglomeran en colonias –siguió Drive en soliloquio.
            -La experiencia me resulta excitante,  entonces mi curiosidad me lleva a utilizar otra vez las malditas placas; pero en la última incursión, la máquina me plantó órganos y dispositivos electrónicos, transformándome en un miserable cybor, híbrido con poderes especiales. No puedo hacer más una vida normal Drive…los dispositivos son muy adelantados para la época en que vivimos y tengo un conflicto temporal que no puedo resolver.
            -Puede que en algún momento te alcance una actualización de diseño de las placas.
            -los órganos implantados son como carbones, no funcionan en este ambiente. En algunos espacios cuánticos se pueden ajustar, pero…
            -Los alienígenas –continúa Drive retomando su pensamiento- se reproducen a través de huevos ciliados y una campana que utilizan para trasladarse como un gran pulmón que los impulsa –sigue, cada vez más animado-. Quiere escupir todo aquello, sacárselo de encima.
            -Pueden ser imágenes basura –acota Tjor, sin interés, bebiendo su copa verde humeante.
            -El pulmón impulsor se transforma luego en cerebro, los cilios en prolongaciones eléctricas que terminan en su cola y el huevo es el cuerpo, su transformación es tan rápida que no me deja lugar a dudas que son colonizadores.
            -¿Cuánto tiempo hace que estás con los diseños de materiales? –Pregunta Tjor. Me han comentado que los recuerdos que insertan las máquinas son aleatorios, puede que ni te pertenezcan, que sean sacados de la base de datos global.
            -Creo que ya es hora de retirarme, me ha quedado demasiada basura sin barrer. Los autómatas no están haciendo bien su trabajo. Además, me han instalado la actualización RB5 y me han dado un instructivo por si me asalta la idea de auto- eliminarme. Drive apuró su trago azul, donde se manifestaban imágenes de galaxias.
            -Nunca estuve con los diseños de materiales, lo que te puedo decir es que estos          viajes hacia el futuro me están contaminando. Tal vez me encuentre con tus alienígenas –bromeó Tjor.
Siguieron un rato más vaciándose de fantasmas, uno eufórico, otro deprimido; habían nacido de ambientes incubados, fecundados por un mismo cigoto, por lo que todos esos recuerdos, sin duda no les pertenecían. ¿O sí? Se reconocían idénticos, pero no se sabían hermanos. Luego, se fueron cada uno por su lado, sin saludarse, tal vez se encontraran otra vez, tal vez no.
Al ingresar a su vivienda, y pasar por el reconocimiento facial, se encendieron automáticamente en las paredes, avisos de productos salidos al mercado en las últimas horas. Un informante se debatía entre dos noticias: un terremoto que había arrasado las costas de Sudáfrica y una asonada con bombas químicas en Medio Oriente. Ya ni se sabía por qué motivo se enfrentaban en esa zona, pero el conflicto seguía en un interminable y grotesco evento aparatoso. Las grandes potencias se habían retirado de la zona de conflicto hacía ya mucho tiempo, aislándola, pero aún se seguían emitiendo noticias al respecto. Se dirigió directamente a la sala de protección. Era imposible desconectar los elementos electrónicos. Había toda una industria para burlar a las cámaras, a las pantallas, a los micrófonos y autómatas que se habían metido en las casas. Drive, como la mayoría, se había hecho construir un espacio libre de sonidos y de ojos vigilantes. Estaba prohibido salirse del sistema, pero con software que mantenía atento a las cámaras, estaba seguro de tener la tranquilidad que necesitaba. Se había desarrollado una fiebre por verlo todo, por controlar lo que todos hacían: dónde iban, que comían, a qué velocidad debían conducir, si caminaban o corrían, que ropa usaban. La sociedad opresiva no dejaba más que transitar por caminos ilegales. Robos y asesinatos siguieron existiendo, con distintas modalidades y recursos. Sin duda era la adaptación al hábitat la que los mantenía vivos.
En su zona de confort, Drive se preparó algo de comer, envasado como casi todo lo que se consumía. Los alimentos transgénicos dominaban el mercado. Drive había nacido en ese ambiente, no conoció el “natural” que esgrimían los archivos antiguos. Se había discontinuado el software que detectaba la secuencia natural del ADN de los productos, ya no era necesario, la secuencia “implantada” era ahora la “natural”.
Pensó en una mujer y un niño que lo estaban esperando en casa. (Aunque sabía que esos recuerdos no le pertenecían, ya que los había comprado a bajo precio en el mercado negro latinoamericano, se habían transformado en propios). Pronto terminaría el trabajo “extra” por el que había sido contratado por dos años. Era mucho tiempo fuera de casa. Uruguay era un lugar muy lejano a este EURSS, que se había creado luego de la unificación de Estados Unidos y Rusia.
La última vez que vio a Tjor se tambaleaba como ebrio y no lo reconoció. Su rostro era mitad máquina, mitad sintético. Sus manos eran muñones con agujeros, como la boca de una ametralladora.
Después de unos días de descanso, Drive fue llamado nuevamente al centro de diseño. Su implante con una inteligencia superior, fue activado. Esta vez el material a diseñar, era una forma de escudo, como escamas azules que se superponían unas a otras. El proyecto le fue presentado en forma holográfica, querían hacerlo más resistente al que se tenía actualmente, pero Drive, a través de sus visiones y recuerdos implantados ya tenía parte del trabajo desarrollado.    
Un coche lo recogió en la puerta, no había dormido bien la noche anterior. En la grabación de su familia, pasada una y otra vez, había algo distinto. Pensó que la última actualización no era la correcta, porque al terminar de compartir con ellos una mañana de verano en el jardín, junto al lago, como tantas otras veces; se hizo oír de pronto el canto de un pájaro que no había escuchado antes. Era un sonido monótono y repetitivo, pero no desagradable.
Su implante con una inteligencia superior, le fue activado. Esta vez el material a diseñar, era una forma de escudo, como escamas azules que se superponían unas a otras. El proyecto le fue presentado en forma holográfica, querían hacerlo más resistente al que se tenía actualmente, pero Drive, a través de sus visiones y recuerdos implantados ya tenía parte del trabajo desarrollado.
La sesión de diseño fue agotadora, apenas pudo dormir en tres días unos pocos minutos. Los escudos resultaron lo que se esperaba y pasó a la habitación de “puesta a punto”, como siempre, como desde que tenía razón de sí mismo. Solo que esta vez las cucarachas no lograron borrar las fórmulas, las conexiones, los materiales desarrollados seguían en su cabeza luego de que se encontrara debajo de la cama de la casa húmeda de la calle 25 de Mayo 678. Ese siempre había sido su último recuerdo, pero esta vez, todo seguía allí, como seguía en su cabeza el canto del pájaro con su código. Al salir a la calle, no llovía, una niebla era partícipe de su desconcierto. No llamó a Tjor, sabía que sería inútil. Se paseó entre la gente, se dejó arrastrar por la masa babeante que se derretía ante sus visores de colores. Llegó al bar de siempre, pidió su trago azul, como siempre, se detuvo a observar a su alrededor, todo aparentemente seguía allí.
En un momento se le acercó un hombre esmirriado y con lentes casi invisibles, conectado a la red y le extendió un auricular. Se solía compartir todo tipo de información con desconocidos, era natural, la red era muy amplia y libre, así que Drive se colocó el auricular a su oreja derecha y entonces el código del pájaro se hizo sentir, esta vez con más intensidad y se desplegaron ante sus ojos los recuerdos de la última sesión de diseño. Vio cómo los seres ciliados y sin ojos lo manipulaban, lo conectaban a máquinas y tubos que nunca, luego de la “puesta a punto”, había recordado. Eran los seres colonizadores de sus visiones, eran los alienígenas que había visto en sueños, los mismos que necesitaban un escudo más fuerte para sus trajes. Al instante otro hombre, también esmirriado, pero más joven se le colocó a su lado y entre los dos hombres le dijeron: Bienvenido a “Nostromo”, somos la resistencia -agregaron.